Una vez más, el año comienza cargado de violencia y enfrentamiento en el continente asiático. Las elecciones presidenciales en Sri Lanka ya vaticinaban el desarrollo controvertido de los comicios. Los candidatos Manida Rajapaksa, presidente saliente, y el General Sarath Fonseca, ex comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, quienes combatieron juntos y con éxito contra los separatistas tamiles, se disputaron el cargo, tras una tensa campaña electoral. Incluso desde la ONU se pidió a los simpatizantes de ambos partidos políticos, que respeten las leyes electorales y eviten las provocaciones que pudieran conducir a la violencia política. No obstante, horas después de finalizados los comicios, Rajapaksa anunció su victoria con un porcentaje cercano al 60%. No tardó Fonseca en denunciar públicamente un supuesto fraude electoral. Como consecuencia, el gobierno ordenó el inmediato arresto del General. Si bien aún no fueron difundidos los resultados finales oficiales de la elección, Rajapaksa habría sido electo con 8 puntos por encima de su principal adversario.
Por otro lado, la tensión sigue siendo la protagonista en las relaciones entre Corea del Norte y Corea del Sur. Tras prohibir el paso de todo barco por el Mar Occidental o Mar Amarillo, Norcorea ha emprendido nuevamente el lanzamiento de misiles de corto alcance en la zona. Obuses desde el Norte provocaron la respuesta inmediata de su vecino del Sur, produciéndose un intercambio de misiles entre ambos países. Seúl declaró oficialmente que considera tal agresión como una provocación totalmente planificada. El conflicto tiene su origen en el no reconocimiento de Corea del Norte del actual trazado fronterizo entre ambos países, considerando dentro de su territorio gran parte de las aguas surcoreanas hacia donde fueron lanzados los misiles.
Asimismo se multiplicaron los enfrentamientos en el norte de Pakistán, dejando un saldo de más de 30 muertos. Tras ser emboscadas las fuerzas del gobierno cerca de la frontera con Afganistán, más de 25 insurgentes talibanes perecieron como consecuencia de la respuesta de las fuerzas nacionales frente al ataque, mientras que 22 insurgentes lograron ser apresados. Además 6 personas, entre ellos civiles, resultaron víctimas fatales de la explosión de un coche bomba en una zona cercana. Los recientes ataques pueden ser explicados a partir de los nuevos emprendimientos del gobierno nacional en su afán por desterrar de su territorio a la amenaza terrorista talibán.
Afganistán, por su parte, fue sorprendida por dos nuevos ataques con explosivos en medio de la ciudad de Kabul, donde resultaron dos kamikazes talibanes muertos. Asimismo, las fuerzas de seguridad nacionales lograron impedir que otros dos hicieran explotar dispositivos que llevaban adheridos a sus cuerpos en la misma ciudad. Sin embargo, como consecuencia también perecieron decenas de civiles que se encontraban en la zona, incluidos dos niños. No obstante, apenas días más tarde, otro ataque terrorista fue perpetrado en Afganistán, esta vez cerca de la embajada de los Estados Unidos en el país. Un suicida detonó una bomba y dejó 14 heridos. Horas más tarde, se recibió un mensaje en que el Talibán se adjudicaría la autoría del ataque y donde se afirmaría que el verdadero objetivo había sido una caravana militar internacional que se esperaba que pase por la zona.
Productos lácteos contaminados fueron hallados nuevamente al sur de China. De esta forma, vuelve a ponerse en duda la capacidad de las autoridades nacionales y locales, para el efectivo control de la calidad y salubridad de los alimentos que la población consume a diario. A poco más de un año de que se encontraran cantidades altísimas de melamina en la leche que los niños consumían y la consecuente enfermedad y muerte de muchos de ellos, el escándalo parece no haber encontrado conclusión.
Por otra parte, un nuevo sismo ha sacudido el suroeste del Gigante asiático. Un temblor de moderada magnitud pudo sentirse en Moxi, Sichuan a las 5:37 de la mañana hora local. Una persona falleció como consecuencia del derrumbe de su casa y otras 12 resultaron heridas, según fuentes oficiales. Además, 250 viviendas han quedado destruidas.
Pero no todas son malas noticias desde China, ya que las autoridades han solicitado enviados del Dalai Lama, con el objetivo de reanudar las tratativas por la paz. Tras 15 meses de las primeras conversaciones entre ambas partes, se reavivarán en las próximas semanas, las negociaciones por el Tíbet.

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